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Esto es SHINOI LABS:

Cómo se hace un blanqueamiento dental. Explicado por un dentista

March 2024 Javier Lozano

Como sabes, diseñé la línea SHINOI con la fórmula PAP-S porque soy un profesional que durante años ha estado trabajando en el campo de la estética dental. Hoy te hablo de cómo se hace un blanqueamiento dental con gel blanqueador para evitar sensibilidad dental y mantener tu salud bucodental.

Miles de pacientes con alineadores invisibles los hemos combinado en clínica dental y en casa con todo tipo de blanqueamientos dentales, de una y otra marca. 

Si las agrupamos por lugar de fabricación, tendríamos en…

Estados Unidos: Opalescence Boost, Ultradent Opalescence PF, Discus Dental Nite White, KöR Whitening, Beyond Whitening Accelerator.

Europa: Pola Office+, Venus White Max, White Dental Beauty, Enlighten Evolution, Boutique Whitening, Dash Dental Boutique Whitening, Take Home Whitenings, Poladay CP, Polanight.

Mundial: Zoom WhiteSpeed, GLO Science Professional, Sapphire Professional Whitening, Nupro White Gold, Opalescence PF 15%, Opalescence PF 20%.

Cómo se hace un blanqueamiento dental... con cualquier producto

El caso es que todos funcionan de manera parecida. Y por eso quiero hablarte de cómo se hace un blanqueamiento dental, independiente del resultado del blanqueamiento.

 

Lo primero de todo: una tartrectomía.

Vamos, lo que conocemos como “limpieza dental”. No es que tus dientes estén limpios o sucios. Es que están expuestos a alimentos y bebidas y no tienen buena higiene dental. Y quieren blanquear tus dientes con un método sencillo e indoloro.

Hay personas que dicen “¿tengo sarro?”, o “hay que hacerse una limpieza dental cada 6 meses”.

Todo es variable, pero sí es recomendable aplicar el producto sobre dientes sin: sarro, tártaro, placa, cálculo… los nombres son muy variados. El caso es que no debería haber nada sobre el diente que impida que el producto contacte con él.

Imagínatelo: te pones una crema sobre una escayola en el brazo. ¿A que no funcionaría para mejorar tu piel? Pues claro que no. Con los dientes pasa igual, necesitamos que el ingrediente blanqueador entre en contacto con él, penetre el esmalte y blanquee la dentina.

Por eso es tan importante tener los dientes limpios. No inmediatamente antes, pero sí evitar que haya sarro. No es muy difícil. Es parte del proceso del blanqueamiento

Al margen de eso, lo ideal es cepillar los dientes antes de aplicar el producto. Siempre mejor con un cepillo oscilante-rotacional-pulsátil.

Esta es una tecnología patentada por OralB que, según todos los artículos científicos (mejor dicho, la mayoría) hace que tus dientes estén más limpios que con un cepillo manual. O un cepillo sónico. O cualquier cosa.

 

Lo segundo: aplicar el producto blanqueador.

En la secuencia de cómo se hace un blanqueamiento dental, la aplicación del producto va después de asegurar que la superficie del diente está limpia.

Siempre que sea un producto profesional, da igual que se trate de peróxido de hidrógeno, peróxido de carbamida o PAP-S. Lo importante es aplicarlo sobre el diente.

Aquí entran varios factores en juego.

La calidad: por eso es importante que sea profesional, y no una imitación sacada de alguna página de productos low cost. Estos producirían poco resultado y pondrían en riesgo tus dientes.

La concentración: cuanto mayor sea, más rápido será el efecto… y más efectos secundarios tendrá en el caso de los peróxidos. Por eso los blanqueamientos de clínica dan tanta sensibilidad: porque es una concentración de producto altísisma en poco tiempo.

El tiempo de contacto: cuanto mayor sea, mejor será el efecto. Por eso los lápices blanqueadores apenas producen efecto, porque casi al momento desaparecen por la saliva. Por eso el blanqueador Ivory Day recomienda utilizar la férula termoformable de 30 a 60 minutos al día.

Lo tercero: el mantenimiento del blanqueamiento.

Esto es importantísimo. Cómo se hace un blanqueamiento dental… y cómo se mantiene.

Es decir: terminamos, nuestros dientes están blancos y… si volvemos a hacer exactamente lo mismo que hacíamos antes, volverán a tener ese color en algún momento.

Bueno, quizás no: en muchas personas los resultados duran años y años.

Pero es importante cuidar los hábitos.

Por ejemplo, es un buen momento para dejar de fumar. El humo del tabaco y la nicotina, además de ser malos para la salud, también afectan mucho al color de nuestros dientes y nuestra estética dental.

Para mantenerlos recomendamos además utilizar pastas blanqueantes.

OJO: con agentes blanqueantes reales.

En los supermercados o en las farmacias, muchas veces encontramos pastas “blanqueantes” que simplemente son quita-manchas.

Existen en el mercado dos categorías de pastas blanqueantes reales. Unas, que tienen menos de un 0,1% de peróxido de hidrógeno en su fórmula.

Mantienen el color y evitan las manchas. Lo que ocurre es que es poco habitual encontrarlas. Como tienen una concentración tan baja, que apenas hace efecto, los fabricantes en muchos casos ni le prestan atención.

La alternativa es Clarity de SHINOI, con 4% de PAP-S. Es el dentífrico con mayor concentración de blanqueante activo de nuestro país.

Cualquier opción es válida, pero recordemos que es importante cepillar los dientes tres veces al día durante al menos dos minutos para:

-       Evitar las caries

-       Prevenir el mal aliento

-       Cuidar nuestras encías

Un hábito tan sencillo como este nos evitará manchas, pero también garantizará que la “puerta de entrada” de alimentos a nuestro organismo está cuidada. Que protegemos nuestros dientes contra las agresiones de bebidas energéticas, zumos, otras bebidas…

Así que no olvides que el tercer punto de cómo se hace un blanqueamiento dental es, sin duda, el que más beneficio aportará a tu salud general.

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